La fiebre del fuego en caballos, también conocida como dermatitis de las patas o “scratches”, es una afección cutánea que causa enrojecimiento, picazón intensa y molestias en nuestros equinos. Conocer sus causas y tratamientos es esencial para mantener a tu caballo sano y cómodo.
¿Qué es la Fiebre del Fuego en Caballos?
La fiebre del fuego es un término coloquial que describe inflamaciones cutáneas en caballos, generalmente en las patas y articulaciones, aunque puede afectar otras zonas del cuerpo. Esta condición se caracteriza por:
- Picazón intensa
- Enrojecimiento de la piel
- Costras o descamación
- Mal olor en casos de infección avanzada
Aunque el nombre puede sonar alarmante, no siempre implica fiebre real, sino una reacción inflamatoria que requiere atención.
Causas Comunes de la Fiebre del Fuego
Existen varias razones por las que un caballo puede desarrollar esta afección. Entre las más frecuentes están:
1. Dermatitis por Humedad o “Pastern Dermatitis”
La exposición prolongada a barro, agua o humedad excesiva puede irritar la piel de las patas, favoreciendo la aparición de costras y enrojecimiento.
2. Infecciones Bacterianas o Fúngicas
Bacterias como Dermatophilus congolensis pueden infectar la piel dañada, generando lesiones dolorosas y supurantes. Los hongos también pueden causar descamación y picazón intensa.
3. Reacciones Alérgicas a Insectos
Picaduras de mosquitos, pulgas o garrapatas pueden desencadenar reacciones alérgicas localizadas, provocando inflamación y raspaduras.
4. Factores Ambientales y de Higiene
- Sustratos sucios en establos
- Falta de higiene en las patas
- Climas húmedos o lluviosos
Estos factores aumentan la probabilidad de aparición de la fiebre del fuego.

Síntomas de la Fiebre del Fuego en Caballos
Para identificar esta enfermedad, debes observar:
- Enrojecimiento y piel inflamada
- Picazón intensa que provoca que el caballo se rasque o muerda la zona
- Costras o descamación
- Pérdida de pelo en zonas afectadas
- Mal olor si hay infección bacteriana
Es importante actuar a tiempo para evitar complicaciones graves.
Tratamiento y Prevención
Tratamiento
- Limpieza diaria: Lava las patas con agua tibia y jabón antibacteriano suave.
- Secado adecuado: Mantén la zona completamente seca después del lavado.
- Pomadas antibacterianas o antifúngicas: Aplicar según indicación veterinaria.
- Control veterinario: En casos graves, el veterinario puede prescribir antibióticos o antifúngicos orales.
Prevención
- Mantener establos limpios y secos
- Revisar regularmente las patas del caballo
- Evitar el contacto prolongado con barro o agua estancada
- Controlar infestaciones de insectos mediante repelentes adecuados
Conclusión
La fiebre del fuego en caballos es una afección cutánea común, pero tratable. La detección temprana, higiene adecuada y atención veterinaria son claves para mantener la piel de tu caballo saludable y prevenir complicaciones.
Cuidar de la piel de tu caballo no solo mejora su confort, sino que también previene infecciones y problemas crónicos que pueden afectar su rendimiento y bienestar.
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